jueves, 21 de diciembre de 2006

Yule


 Ved la cara resplandeciente de la Diosa con ese hermoso bebé en sus brazos, la Madre feliz y amorosa esta con nosotros. 

Ya ha llegado, demos la bienvenida al Sol.... Ya empieza a llegar la luz una vez más, pronto llegará la primavera y el verano, observad cómo nuestro Dios cada día se hace más fuerte... 

Antes de la llegada de nuestro Señor, decoremos la casa como es debido, es día de celebración, ha regresado de entre los muertos. Que halla luces por doquier, guirnaldas de colores, de flores y hiedra. Colocad muérdago por la casa y acebo en los techos y paredes. 

El árbol de Yule debe ser nuestro trabajo más esmerado. Decorémoslo con ramitas de canela, bolsas de té, velas, guirnaldas, frutas y todo aquello que nos recuerde el revivir de la Naturaleza. Podemos crear unas bolsas especiales en las que meter cosas que representen nuestros deseos. Por ejemplo: unos pétalos de rosa, unas monedas o un trébol... cualquier cosa que se desee, todo mezclado en una bolsita de tela y anuda a una rama del árbol. Podremos quemarla después en la hoguera o guardarla hasta el próximo Yule donde se dará gracias y se quemará. 

Dejemos unas ofrendas en el árbol, hemos crecido pero, los regalos siguen haciendo ilusión. Por ello, si se desea recibir algo, antes algo hemos de dar... 

La mesa tendrá un mantel verde como los prados que revivirán pronto, con unas velas rojas como las bolitas del acebo y otras blancas como la nieve. Las velas doradas, amarillas y anaranjadas nos recordarán que la llegada del Sol está próxima. El incienso será uno de canela, de pino o cedro, o de cualquiera de esos árboles que, a pesar del frío han seguido verdes (perennes)... 

Colocaremos unas cestas decoradas con muérdago, acebo en el fondo y hiedra sobresaliendo. Sobre ello colocaremos la fruta, el pan, las galletas y todos los dulces que vayamos a comer durante esta celebración. El menú será un pavo o un estofado, acompañados de una salsa de arándanos. Bebamos té de cualquier hierba, de jengibre, canela o grosella. 

Llega la noche, se puso el Sol... Encendamos la hoguera o apaguemos luces y dejemos todo iluminado con velas. Ha llegado el momento de esperar al Dios. Bailemos en círculos para que nos llegue el cambio que esperamos, contémonos relatos mientras impedimos que el fuego de hoguera y velas se extinga hasta el amanecer. Sólo a media noche, apagaremos todas las velas para después, encender una y con la llama de ésta las demás. Así representaremos la llegada del Dios que, llega con una pequeña luz, casi sin fuerzas pero, con el tiempo, va iluminando más zonas y dando más calor. Si se ha hecho la hoguera, esta se apagará y se encenderá por frotación, pues el calor del Dios tardará en llegar, al igual que conseguir encenderla a la primera... Antes de encender hoguera y velas, meditaremos sobre la luz y su llegada. Elegiremos entre todos uno de los leños que van a echarse a la hoguera y colocaremos nuestras manos en él pidiendo un deseo cada uno. Arrojadlo al fuego visualizando cómo pronto se cumplirá aquello que anhelamos. Si no se hace hoguera, utilizar la bolsita de los deseos y quemadla en una vela o en el caldero (o cazuela en su defecto). 

Unos momentos antes de la llegada del Sol intercambiemos regalos con aquellos a los que amamos. Al salir el Sol, salir al exterior a darle la bienvenida con cánticos y danzas. Ha llegado el momento de apagar velas y hoguera, la luz de nuestro Dios ha llegado.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Samhain 2006


Mi ritual comenzó con un baño caliente en el que visualicé todo el año yéndose con el agua al aclararme el pelo y el cuerpo. No puse ni incienso ni velas... Al principio no quise, luego, una vez dentro del agua, me arrepentí de no haberlo hecho. El baño duró un cuarto de hora. Me puse el albornoz y esperé a que fuesen las doce menos diez de la noche. Fue entonces cuando me vestí con el típico traje de bruja, me puse mi diadema lunar (regalo hecho por mi esposo) y puse música en el ordenador. Música celta y ambiental como Adiemus, Bill Whelan, Blackmore's Night, la banda sonora de Braveheart y Rey Arturo, Carlos Núñez y Loreena McKennit. Por supuesto, no faltaron todos mis triples CD's de Lo Mejor de la Música Celta. La primera canción que sonó mientras trazaba el círculo fue una de mis favoritas “All because of you” de Blackmore's Night”. Cerré el círculo y en el caldero quemé aquello que quería olvidar o alejar de el año que acababa, esto fue el mal hábito de morderme las uñas, mis enfados sin sentido y dos personas que consideré amigos y que por ello, me hicieron mucho daño. También quemé otro papel con las cosas que deseaba para este nuevo año, que mis hijos sean sanos y fuertes, que aquellos al los que amo gocen de salud y amor, sabiduría y paciencia. 

Consagré mi péndulo de ónix y empecé a utilizarlo. Quizá por ser la primera vez que lo usaba fue algo confuso. Pregunté si iba a tener una hija y dijo que no, pregunté si sería un niño y respondió que sí. Pregunté si alguna vez tendría una niña y respondió que sí y, al preguntar si esa niña iba a nacer en julio dijo sí... 

Recordé a mis difuntos, mis abuelos paternos y mi bisabuela materna, puse fotos de ellos y ofrecí pan y sal, unas manzanas y granadas. Bebí zumo de manzana, al que me estoy volviendo adicta... Bailé al son de una canción haciendo círculos y con los brazos en alto. 

Mi altar estuvo decorado con velas negras y naranjas, con un candelabro en el que sale la Triple Diosa puesto del lado de la Anciana, con velas en forma de brujas junto a calabazas, unos calabacines, crisantemos... En la ventana puse la calabaza. Una vez terminé todo lo que deseaba hacer, dentro del círculo me conecté a Internet para celebrar esa noche con amigos que estuviesen conectados. Estaba Cole. Hicimos una consulta de péndulo (que te quiten lo bailao, ¿eh?) y hablamos de nuestros modos de ver Samhain. También hablé con mi madre, pero como le da yuyo no se habló mucho del tema. Y también con el master de una partida de rol vía mail que voy a empezar en breve (aún ando leyendo para ponerme al día...). 

Tras estas charlas, abrí el círculo, recogí y me fui a la cama muy contenta pues, el hecho de haber podido compartir mi ritual con mi hermano Cole me hizo muy feliz, fue como no haber celebrado totalmente sola.

martes, 31 de octubre de 2006

Samhain


Silencio...

El Dios acaba de morir... Mas no lloréis...


Al igual que la Diosa le llora sabiendo que retornará en Yule, nuestras lágrimas son de esperanza y no de tristeza y de pérdida. Mirad cómo ella remueve el caldero, como sabia Anciana que debe regenerar las vidas que han entrado en él...

Se acaba el verano, nace otro año. FELIZ AÑO NUEVO. Ayunemos hasta la noche y si podemos, no fumemos, llevemos el cuerpo limpio al ritual. Celebremos este día con aquellos que tuvieron que dejarnos, hoy nos visitan. Hoy quieren comer a nuestra mesa. ¿Les vamos a negar un sitio en la mesa? Saquemos nuestra mejor cubertería, la mejor vajilla, la cristalería de la abuela...

Preparemos aquellos platos tan especiales para ellos y esperémoslos con velas con un lazo negro atado y puestas en las ventanas de la casa y en la puerta. Hace tanto que no vienen... quizá hallan olvidado el camino.

Cenemos a la luz de las velas. Dejemos que se sienten junto al fuego, al calor de la calefacción o en el sofá con nosotros mientras recordamos viejos tiempos a su lado... Todo lo que sobre será bien recibido por las almas errantes y por la gentecilla que hoy abre las puertas de su mundo para que les visitemos, si gustamos.

Comamos juntos en la distancia. ¿Qué tal una ensalada con maíz y rábanos cortados en rodajas? Si tenéis paciencia, podéis cortarles bocas terroríficas y ojos triangulares, simulando pequeñas calabacitas blancas... De segundo quizá ternera, aunque el ciervo está delicioso... Hagamos una crema de calabaza para esta cena tan especial. Y terminemos con unas manzanas o granadas y un puñado de nueces. Si os animáis, podéis hacer de postre un pastel de calabaza o una tarta de manzana. Nuestra mesa de la cena debe estar impecable, con velas negras y un precioso mantel negro o anaranjado. Que toda la casa huela a menta fresca, aunque sea en incienso o esencia y en el centro, un florero con blancos crisantemos.

No olvidemos a aquellos sin familia que los espere... Unas manzanas en la calle les darán el alimento necesario para esta noche y les harán ver que tienen el cariño de gente a la que ni conoce. Todos tenemos derecho a algo de ternura, incluso aquellos de los que desconocemos su rostro, su nombre...

Nuestros altares estarán hoy repletos de alimentos y ofrendas. Más velas que nunca, casi ni en Imbolc ponemos tantas... Hay que alumbrar a las almas perdidas para que hallen el camino de vuelta a casa...

Hagamos una hoguera, aunque sea en el caldero o en la cazuela y quememos todos nuestros miedos y las brasas del viejo año que se va. Esparzamos las cenizas en la tierra, que nuestros miedos sirvan de algo positivo y alimenten a la tierra. Hagamos aquellos rituales y hechizos que nunca encontramos el momento de realizar HOY ES EL DÍA.

¿Hemos herido a alguien? Pidamos perdón. Recordemos todo lo que hicimos este año, es tiempo de arrepentimiento y de pedir disculpas, hoy es día de purificación... Meditemos, hagamos los propósitos de este nuevo año.

Desempolvemos la bola de cristal, nuestro mazo de Tarot, nuestro set de runas... retomemos el camino de la adivinación y propongámonos este año estudiarla más que el año anterior.

¿No dicen que es noche de brujas? No les quitemos la razón. Vistámonos con el típico vestido negro de bruja (o túnica, para los hombres), con nuestro sombrero picudo y la escoba. Que no nos importe lo que digan.

Tenemos todo el día por delante antes de llegar la fantástica noche de Samhain, limpiemos la casa mejor que nunca para este acontecimiento tan especial, hoy deberíamos limpiar todo, hasta nuestras herramientas, incluso rededicarlas. Preparemos el jardín para que el invierno no sea tan duro con él y que en primavera resurja de nuevo.

Tomemos unas nueces y hagamos collares para colgarlos en las ventanas y regalarlos a la familia. Que sea la joya de la noche. Dicen que estos collares protegerán nuestra casa del fuego y del relámpago. Protejamos nuestro hogar. Con un hilo unir nueve nueces y colgar nuestra obra en un lugar de la casa que nos guste.

También podemos trenzar el cordón de bruja con el que expresamos nuestros deseos mediante tiras de tela de colores que midan lo mismo que nosotros. Cada color será el correspondiente a cada deseo pero, recordad, nunca más de tres colores diferentes y, si sólo se tiene un deseo, repetir el color tres veces. Trenzadlo. Pegad o cosed objetos que simbolicen esos deseos y colocadlo en el altar y pedid a los Dioses que lo bendigan. Una vez pasado el ritual, colgadlo en un lugar de la casa donde lo veáis a menudo. Al próximo Samhain, quemadlo en la hoguera.

Que no falte la calabaza decorada con su vela dentro, antiguamente los celtas ya utilizaban calaveras con velas para ahuyentar a los malos espíritus. Hagamos lo mismo con nuestras calabazas en puertas y ventanas.



Esta noche, nada malo va a pasar...

Feliz Samhain

lunes, 30 de octubre de 2006

¿Lo asumen?


En mi casa es mi padre el que acepta el tema con entusiasmo. Quizás porque siempre le gustó todo lo medieval, celta... es coleccionista de armas antiguas... Cuando me vine aquí a Austria a vivir y supo que había que pagarse obligatoriamente tributo a la Iglesia o te metían en juicios y se te impedía un enterramiento, casarte, bautizo de tus hijos... dijo que si había que pagar por una religión, era una secta y desde entonces, mira otras religiones. Aunque la Orden del Temple no sea precisamente una religión, le tiene fascinado. Mi madre en cambio, odia que se hable de esos temas. La semana pasada mi hijo tuvo varias pesadillas y mi madre aseguró que era normal, porque el niño forma parte en los rituales (porque él lo pide, quede dicho) y viendo la escoba en casa... Mi respuesta trató de suavizar el asunto con un "¿Qué pasa? ¿En tu casa no hay escobas?" Y ella respondió que sí pero no de ese tipo (tengo una tradicional, de las antiguas, con ramas de abedul). Me dijo que eso le tenía que traumatizar. Finalmente mi respuesta fue "Mamá yo creo que a un niño le traumatiza menos una escoba que ver a un señor con clavos en las manos y los pies y sangrando..." Ahí acabó la charla porque mi padre la hizo callar diciendo que me respetase... Aún así, mi madre me compró mi caldero. Le he hablado de los planes de Unión de Manos y wiccaning (presentación a los Dioses de niños) de mi hijo y quizá de mi segundo. Les he explicado lo que es. Mi padre parece encantado. Es más, con la excusa ha podido tener una camisa y unos pantalones medievales... Jajaja 

Mientras vivía en casa, no lo tuve fácil, tampoco luché mucho por ello pero, aquí todo es diferente. La primera vez que mis padres vinieron a vernos, mi madre vio mi altar y le preguntó a mi marido si me permitía esas "tonterías". Él respondió "No son tonterías, es nuestra religión". Yo le paso todo lo que escribo, la comunidad que dirijo y los artículos que escribo en un periódico pagano. Llevo la sección de Familia Pagana. Dice que le gusta pero, que a ella esas cosas le dan miedo... En fin...

jueves, 19 de octubre de 2006

¿Les estamos imponiendo algo?


Yo no le impongo nada a mi hijo, nunca le hablé de la Diosa. Vivíamos con mi suegra, una casa católica, donde ella pedía ir a misa cada domingo, incluso se llevó a mi hijo varios domingos y tuvo que irse de los gritos que debía dar pidiendo irse de allí (yo asistí a un bautizo con él y parecía Damien, el niño de la Profecía... ). En fin, que mi suegra le hablaba de sus creencias y él jamás preguntó nada sobre ello. En cambio, a los dos años me vio hacer un ritual de Luna Llena y se apuntó. No le dije nada. Me vio izar el cáliz para bendecirlo y él se arrodilló a mi lado e izó su biberón con Cola Cao. Brindamos y bebió conmigo. Luego bailó conmigo como si fuese lo más normal del mundo. Cuando abrí el círculo, le permití apagar las velas soplando (sí conozco la tradición de que no es recomendable soplarlas pero, es un niño y creo que a los Dioses les hace ilusión ver que desde tan pequeño quiere estar con ellos). Sólo le dije que antes había que decir adios. Se acostó muy tarde... En mi siguiente esbat, traté de que no me viese porque pensé que quizá no era bueno que practicase. Pero una amiga mía que estudia psicología en Barcelona me dijo que si salía de él no se lo estaba imponiendo yo por lo tanto, ¿para qué impedírselo? En ese esbat, cuando preparaba el altar; estaba sacando el mantel, él vino con las velas diciendo "Mamá, las velas, beber, bailar... YO TAMBIÉN" y otro día que se apuntó. En cambio, los Sabbats aún no le llamaban. Quizá porque yo los dedico al estudio y a la meditación y eos no es para un niño de tres años y medio... Por ello, comencé a crear los Sabbats para niños, para poder seguir celebrando con él esos días especiales, no por imponerle nada. 

Otra vez, discutí con mi suegra, vino a nuestra casa y quiso imponerse sobre nuestras normas y tratar de poner al niño en nuestra contra. Subí llorando a mi habitación donde tengo un altarcillo con dos velas (una dorada y otra plateada). Las encendí, prendí incienso y recé para lograr la calma y no permitir que me afectase. Subió mi hijo y me preguntó qué hacía. Le dije: "Hablo con la Diosa porque la abuela me hizo pupa y ella puede curarme". Él se puso ante el altar, me tomó la mano y me dijo que él también quería hablar con la Diosa... 

Cuando bajamos, vio el fuego en la chimenea y me preguntó si podía hablar allí con la Diosa (por eso de las llamas, como en las velas también hay...) y le dije que la Diosa está en todo. Un día le dije que el Sol era nuestro Dios y dijo "Sí, pero la Diosa también está en el Sol, ¿no?". Como le dije que estaba en todo... Y ciertamente, tiene razón, una parte de la Diosa está allí también... 

Por las noches cuando le doy un beso, lanza un beso al techo y dice "Buenas noches, Diosa, te quiero" o si me pide hablar con ella, me dice que necesita una vela o no funciona (le he dicho que funciona de todos modos pero, le permito esa vela...) y le digo que puede decirle lo que quiera... un día empezó con la cosa de "quiero una hermana" porque hace unos meses le preguntamos si querría que hubiese un bebé en casa y dijo que sí, que quería una HERMANA (encima con exigencias...). Por lo tanto, no es imponer nada, es ayudarle y responder sus preguntas cuando descubre algo. 

Aún así, a mí me instruyeron en el catolicismo y terminé pagana. Lo que tus padres te enseñan no es lo que terminas aplicando a tu vida. Además, cuando vaya al colegio dará religión, no le voy a quitar de las clases, quiero que conozca más creencias y cuando crezca, que elija lo que le guste más. 

Pero, si en casa no se le habla de las tradiciones familiares, es como avergonzarse de ello. Nuestros padres nunca se plantearon no enseñarnos el catolicismo por miedo a imponernos algo, lo hicieron como algo natural. Lo mismo que le enseñas que se cruza en verde, que no se miente... que en casa los miércoles se come pasta... se le enseña que en casa mamá, papá o ambos tienen una Diosa que puede ser la suya si él lo quiere.

miércoles, 18 de octubre de 2006

La señora de mi sueño


Cuando vivía con mi suegra, vi una señora. La vi en mi habitación, siempre que abría los ojos al despertar de golpe entre sueño y sueño, veía su melena oscura y su vestido negro desaparecer por la puerta entreabierta y llevarse mi Libro de las Sombras. Hace poco, la misma señora estaba en miniatura sentada en uno de mis armarios de la habitación, como esperándome... No sé... antes, cuando me "robaba" el Libro de las Sombras, mis amigos me decían que podía ser miedo a que me robasen/se desvelasen mis secretos. Pero ahora vivo en mi casa, con mi marido y mi hijo y el miedo a mi suegra y a que se lleve mis cosas ha desaparecido... Entonces, no sé por qué apareció... Lo "gracioso" es que antes de que aparezca, suelo estar tan débil que me tengo que acostar. Es como si solo apareciese cuanto estoy en estado febril lo que me lleva a pensar... ¿lo provoca ella? ¿Para qué? ¿Quiere algo de mí?... Me compré una tabla de Ouija porque Lágrimas Negras me dijo que quizá alguien "me estaba llamando" pues, aparte de la señora, sentía ráfagas de aire frío que los demás no sentían. Un día "jugué" con ellas en plan "ahora qiero sentilo en la mejilla" y pasaba... Ya no estoy asustada como entonces pero, siento curiosidad por saber qué es...

martes, 17 de octubre de 2006

Reencarnación


Es un proceso cíclico de vida, muerte y renacimiento. Al morir la persona, el alma regresa a un cuerpo físico por motivos determinados. El alma trata de alcanzar la perfección enmendando errores, aprendiendo nuevas lecciones o acabando lo que no pudo en vidas anteriores. En el Summerland el alma medita sobre lo que hizo y le faltó por hacer y elige quién será en la próxima reencarnación. Permanece en el Summerland hasta que está preparada para retornar al plano físico. Una vez alcanzada la perfección, el alma puede decidir quedarse en el Summerland o reencarnarse otra vez. Aunque la sangre nos una en el plano material con la familia, no sucede lo mismo con el alma. Por ello, a veces, al ver a alguien por primera vez nos parece familiar. 

La reencarnación explica fobias sin motivos o por qué un lugar desconocido nos resulta familiar, como si lo hubiésemos visto antes. 

No recordamos las vidas pasadas para recorrer el camino sin conocer la meta. Por eso, en cada reencarnación aprendemos una nueva lección. 

Personalmente creo en la reencarnación desde el 6 de enero de 1990, al fallecer mi abuelo paterno. Yo le pregunté a una prima porqué el abuelo había muerto (yo tenía siete años, casi ocho). Su respuesta fue: “En el mismo momento en el que el abuelo murió, en algún lugar del mundo nació un chinito, un negrito... y ese bebé es el abuelo que tiene que hacer feliz a otra familia”. 

Desde ese día, creo firmemente en la reencarnación. Creo que nacemos con una misión y que, al cumplirla, nos encomiendan otra. No pienso que los Dioses me “robaron” a un ser querido, sólo lo tomaron prestado y, cuando ambos acabemos nuestras misiones, nos encontraremos en el Summerland.

Los Guías


Un guía es un ser que aparece para guiarnos en el camino espiritual. Puede ser una persona física, el espíritu de un difunto, un animal con el que nos identifiquemos o que nos fascine, un hada, un árbol, el espíritu de los elementales, un personaje mitológico, un símbolo o una mezcla de varios de ellos. 

En ocasiones aparecen para ayudar cuando hay problemas, para hacernos compañía o para enseñarnos una lección. Una vez acabada la lección, puede que el guía parta y quizá aparezcan varios otros posteriormente porque el conocimiento de uno solo no complete nuestro aprendizaje. 

El guía aparece en el momento preciso, no hay que agobiarse buscándolo. Mi primer guía creo que fue una prima mía que, al morir nuestro abuelo, me habló de la reencarnación (v. lo que acabo de escribir sobre la Reencarnación)

Summerland/Tierra Estival


Es el otro mundo, el Más Allá; una especie de paraíso al que va nuestra alma cuando termina nuestra vida física. Allí el alma medita sobre lo hecho y lo inacabado y elige en qué reencarnarse. Podemos permanecer allí eternamente una vez nuestra alma llegue a la perfección.

A parte de todo esto, yo creo que es el lugar en el que me encontraré de nuevo con mis seres queridos cuando llegue el momento. De todos modos, estas son cosas en las que yo y otros paganos creemos, pero no son creencias obligatorias. Yo me creo las mías propias y cualquiera puede hacerlo porque el paganismo no es una religión “de libro” sino que es una religión de experiencia personal.

domingo, 8 de octubre de 2006

Esbat de Octubre

Empecé a las nueve más o menos. Hacía frío pero, el ver la Luna salir me impulsó a querer ritualizar en el jardín. Fue un ritual corto (una hora) porque casi no sentía a penas las manos... Comí uvas y ofrendé el resto junto con una manzana. Lo que no bebí del hidromiel lo utilicé para bendecir mi jardín para que la próxima primavera sea hermoso y luzca bellas flores... Recé a los Dioses para que mi familia y amigos siguiesen haciéndome tan feliz como hasta ahora. Di gracias por los amigos tan maravillosos que tengo y por la familia tan hermosa que he formado...


Mi esposo se encargó de hacer un par de fotos pero sólo cuando le llamaba con un silbidito porque estaba muerto de frío y dijo que ritualizaba y hacía fotos allí fuera Rita la Pollera... En fin.. que por ahora no siente a la Diosa tanto como yo, que su luz lunar me da el calor necesario para enfrentarme a 0º C en una túnica de lino...

Ahora moqueo un poco pero, ha merecido la pena. No diré que ha sido uno de mis mejores rituales pero, pienso prepararme para acostumbrarme a ritualizar en el jardín sin mirar si alguien me observa o no...

Os iré comentando... Ya empiezo a prepararme para Samhain, que será también en el jardín y, si es necesario, le hago a mi marido una túnica de piel de borrego con calefacción incorporada. 
Este Esbat para mí ha sido como ritualizar por primera por eso de los nervios de estar al aire libre...

miércoles, 27 de septiembre de 2006

Las herramientas


Usa herramientas, no las uses, toma lo que encuentres por casa que usas a diario y llévalo a tus rituales o no... Da igual porque si es lo que te hace sentir las Deidades y el poder mejor, es lo que necesitas...

Lo primero sería buscar el santuario, donde celebrar los rituales y trabajos mágicos. Un lugar amplio, aislado de interrupciones y ruidos y que sea poco frecuentado por otras persanoas (a ser posible). Lo esencial es estar a gusto allí, asegurándose de que tenga una ventana si el lugar es en casa, para ver la luna (yo lo considero muy importante) Mi primer santuario fue el cementerio de Santa Isabel, en un panteón antiguo de la antigua Duquesa de Álava, construido en 1882. Era como una casa de planta octogonal que, al subir las escaleras, se llegaba a una especie de balconcillo o terracita rodeada con cadenas para cortar el paso. Yo pasaba las cadenas y allí me iba. En aquellas épocas no hacía mucho, sólo meditación pero, que sepáis que eso es un ritual como cualquier otro. Era todo visualización sentada. Me sentaba y me veía cerrando el círculo etc... Más tarde, comencé a usar el suelo de mi diminuta habitación (3m x 2m) a altas horas de la madrugada para que mis padres no me viesen. Luego me casé y tuve una habitación propia para el santuario hasta que mi hijo la empezó a usar como su dormitorio. Entonces, mi santuario era la cocina (en invierno) y el desván de mi suegra (en verano). Finalmente, vinimos a vivir a nuestra casa y está en el desván. Aunque estamos preparando el jardín para hacer rituales en verano.

El altar, ese lugar en el que honramos a los Dioses, meditamos y elevamos la energía. Cada uno debería decorarlo como se le antoje, a ser posible con elementos naturales y mantenerlo siempre limpio y ordenado (si es un altar permanente). Dicen que el lado derecho es el perteneciente al Dios y el izquierdo a la Diosa. En la parte frontal (la que queda más lejos de nosotros ante el altar) sería para dejar las velas a los Dioses, sus símbolos y sus figuras (de haberlas) y la parte posterior, la cercana a nosotros, la dedicada a los trabajos. Yo al principio tenía la parte de la Diosa a la derecha y el Dios a la izquierda hasta que leí esto y, como más o menos me daba igual, la tomé. Además pensé que a la Diosa le correspondía el lado izquierdo debido a que en el lado izquierdo tenemos el corazón... Paranoias quizá...

Mi altar ha sido desde un escritorio a un suelo de cementerio. Lo importante del altar es que sea una superficie amplia y firme. El mantel, que lo recomiendo porque así es más fácil de recoger la cera de golpe sin tener que andar rascando la superficie, debiera ser de fibras naturales, decorado con simbolismo pagano o wiccano (el mío tiene motivos celtas). Si os ocurre que el mantel se pringa de cera, lavarlo en la lavadora o a mano y, cuando lo planchéis, poned un trapo sobre la mancha de cera, aplicad la plancha y la cera pasará al trapo quedando el mantel limpio otra vez.

Ya sabemos todos que los elementos se representan mediante velas, agua, sal, incienso... Yo suelo colocar conchas marinas para recordar mi amada San Sebastián y algunas piedras en forma de colgantes que me han regalado amigos para así tenerlos presentes y no estar tan sola. A veces, si me encuentro algo, lo coloco como símbolo de buena suerte (la primera piedra que mi hijo cogió con sus propias manos). Según la estación, adorno el altar con hojas secas, frutos o flores. Pero es porque me gusta dejar claro que siento las energías estacionales. Es más mis Sabbats son cuando considero que es la fecha. Aún no celebré Mabon porque no veo hojas caer con las fuertes ráfagas de viento...

El agua y la sal representan al Dios y a la Diosa y mezclándolos simbolizamos la unión carnal de los Dioses. El cuenco con agua representa al elemento Agua y la sal (que yo trato que sea sal marina), a la Tierra. Yo tengo la sal en una vieira que me regalaron en Galicia cuando tenía ocho años y el agua en el cáliz que me regaló una amiga. Que era tan grande para llenarlo (nunca controlaba lo que echaba) que terminaba los rituales... demasiado... feliz...

Respecto a arreglos y adornos propios. Creo inadecuado maquillarse y hacerse extraños recogidos en el pelo. Lo mejor creo que es el pelo suelto, coronas de flores y, como mucho, alguna joya de simbología pagana/wiccana o que sea muy especial para nosotros. Y siempre de plata, únicamente porque la asocio a la Diosa y porque el oro no me gusta.

El athame dicen que debe ser una daga de doble filo y mango negro aunque bien vale cualquier daga... Por ejemplo, mi primer athame era una daga de Napoleón que le regaló mi madre a mi padre y que luego él me dio cundo me mudé aquí. Unas veces, antes de poder conseguir la daga, era un cuchillo pequeño de mango negro de la cocina. Más tarde, mi padre me regaló una daga egipcia y la utilicé. Un día, decidí a probar las herramientas wiccanas tradicionales. Dartanus, mi esposo, me compró un athame de doble filo y de mango negro. La primera vez que trabajé con él, a punto estuve de abrir una puerta en el Círculo y tomar mi daga egipcia. Pero, hablé con una amiga y me dijo que tomase la que más me sirviese... Al final, a día de hoy, uso la que me dio mi marido, empecé utilizándola pues él me la regaló por antojo mío de tratar de ser más tradicional y ver si había diferencia. No la hay. Ahora uso ese athame que me regaló mi marido y me va muy bien. Yo creo que al principio es difícil cambiar de herramientas, lo sé por experiencia. Regalé a amigas todas las herramientas que usaba en España porque vi que iba a empezar una nueva vida y que evolucionaría. Por ello, creí conveniente una nueva recopilación de herramientas. Fue un proceso lento pero amo todas las que tengo y no me imagino utilizando otras ahora...

La bola de cristal debería ser de cuarzo o cristal de roca y de un tamaño manejable pues algunas personas prefieren trabajar con ella teniéndola entre las manos y desplazándose por el círculo con ella. Representa a la Diosa por lo que la pongo en el altar al lado izquierdo, ante las velas de la Diosa (pongo tres: blanca para la doncella, roja para la madre y negra para la anciana y otra a parte para la invocación general). Mi bola de cristal está apoyada en un soporte de bronce que hace el cuerpo de unas serpientes (muy Slytherin yo... no se nota) y suelo cogerla entre las manos pero, siempre con un trapo que uso exclusivamente para eso, porque no me gusta tocarla con las manos y ver cómo quedan las huellas dactilares... Soy algo maniática.

El bolline creo que se le llama de más modos. Es el cuchillo de doble filo y mango blanco que se usa para cortar cosas físicas (pelar manzanas, cortar granadas, marcar velas...). Lo tengo para eso, cortar lo que tenga que cortar, excepto hierbas. Además el Bolline me crea ciertos problemas, cuando traté de cortar una manzana al medio el pasado Samhain, olvidé que tenía doble filo y, al presionar el filo para cortar, me corté la palma de la mano (pupita).

El caldero lo veo muy útil, eso de que debe ser negro y con tres patas queda muy bonito pero no lo considero necesario. Es más, mi primer caldero fue un quemador de esencias en forma de cocinita, usaba la cazueliza como caldero, una hoguera enanísima. Luego le tomaba prestado a mi suegra un cazo negro bastante grande y, finalmente mi madre me compró uno cuando se lo pedí. Mi marido me hizo un apoyo en forma de pentagrama y no creo que lo cambie por nada del mundo. Además vale como papelera cuando se acaba el ritual y, para transportar las herramientas dentro cuando vamos a ritualizar en otro sitio. Si es para quemar algo y no tenemos uno, vale hasta una cazuela y, para líquidos, el propio cáliz.

El cáliz puede ser de muchos materiales creo yo: barro, cristal, metal... Yo creo conveniente tener dos cálices, uno para el agua que se utilizará en el cierre del círculo y el que contendrá las bebidas. Mi primer cáliz era una copa de cristal de la madre de mi suegra. Luego fue una copa de helado con forma de caracola marina. Un día, una amiga me compró mi cáliz grande y lo utilicé hasta que vi que me ponía algo piripi con tanta bebida... Entonces, en un mercado medieval compré por tres euros un cáliz de barro de estilo medieval, una preciosidad. Lo empecé a usar como cáliz para la bebida y el grande para el agua. Pero, la mujer que vendió a mi amiga mi cáliz grande, sacó a la venta uno pequeño del mismo estilo que el grande. Lo compré y se lo compré a mis hermanos Cole, Deirdre; Lágrimas Negras, Lirton, Nagash y Xana. Ahora uso el pequeño para la bebida y el grande para el agua.

La campana aún no la tengo pero tengo ganas de una de tamaño mediano para comenzar los rituales con un toquecito de campana. Creo que debería ser de plata pero, como es un material caro, valdría acero inoxidable o bronce.

He tenido dos diademas, ambas hechas por mi esposo. La primera fue la réplica de la de Janet Farrar y la segunda, mi preferida, la réplica de la de Viviana en Las Nieblas de Avalon (y señores, es Nieblas no brumas, tengo la película original en VHS para probarlo). Brazalete quiero tener uno, por supuesto, me lo hará mi marido cuando sepa cómo lo quiero...

Ya sabemos la fama que tiene nuestra amada escoba, yo estuve un año tras una y me la compró mi marido en un mercado medieval. La hizo un escobero con hojas de abedul. Tiene el mango bajo porque quiero poner la varita como mango como según dicen, se hacía antiguamente. Aún así, quería hacerme una propia con palo de fresno, ramitas de abedul y sauce en las ataduras pero, me gusta la que tengo y no creo que la cambie ya.
La espada, tiene la misma función que el Athame, yo tuve un florete y ahora uso las Excalibur que me regaló mi marido por nuestro segundo aniversario. No la uso pero, tengo intención de usarla en el cierre del círculo de la Unión de Manos o en rituales con más gente. El problema de la espada es que es pesada y por ello, prefiero el Athame.

La hoz fue un antojo tras leerme la saga de Las Nieblas de Avalon pues las sacerdotisas la llevan como símbolo de sacerdocio. Así que, en cuanto me inicié en Beltane, mi marido me la cogió. Es en forma luna creciente (o menguante, según se mire) y la uso como Athame en la Bajada de la Luna y para cortar hierbas.

Los incensarios creo que valen los que se usan para conos, para barras o los de brasas, pudiendo ser de metal, madera, cerámica... Mi primer incensario fue un quemador de esencia en forma de brujo porque no me gustaba el incienso. Luego compré un incensario de madera con estrellas de bronce pegadas y un día, encontré un braserito de bronce que era para quemar incienso en las brasas. Me gusta porque permite hacer mis propias mezclas. Aunque uso uno llamado “Göttin” (Diosa) que lleva ámbar, pétalos de rosa...

El Libro de las Sombras... Llamo así a todo lo que recopilo en cuadernos pues, a fin de cuentas, eso es un Libro de las Sombras, lo que vamos aprendiendo. Tomo cosas de Internet aunque tras retocarlas para que se ajusten a mis necesidades. Ahora mismo tengo unos 10 gigas de información sin organizar... Mi primer Libro de las Sombras fue un cuaderno, luego mi esposo me regaló uno de hojas amarillas en las que no se veía lo que escribía y el pasado Samhain, me compró mi definitivo Libro de las Sombras, de cuero negro con un pentáculo de bronce en la portada y páginas blancas. Mi hermana Lágrimas Negras leyó un cacho (lo transcribí vía Messenger) y aseguró parecer un libro de Scott Cunningham... Pero, es como yo veo mi religión. Claro que cada año que pasa, pienso que debí poner otras cosas, pero es un Libro de las Sombras, anotaciones, tachones, pegotes de cera... Tengo un libro de oraciones, otro regalo de mi marido, hecho con piel de camello y con un ojo de tigre incrustado.

Mi pentáculo me lo hice yo y a varios de mis hermanos. Creo que es la herramienta que todo wiccano debería fabricarse o ser regalada por alguien que nos lo haga porque es bastante sencillo de hacer y demostramos a los Dioses que les dedicamos tiempo.

Mi primera túnica me la hice con una tela azul que me mandó mi herma Deirdre (gracias) pero, tras el ritual de iniciación en una cascada en Beltane, mi suegra la lavó y ahora es un minivestido ajustado... Tras esto, usé un vestido de terciopelo rojo. Ahora tengo una túnica de lino blanco a la que le cosí runas. Voy descalza en los rituales, por eso es muy importante que mis alfombras sean mulliditas...

La vara me la quiere hacer mi marido, con rama de sauce o avellano, haciendo un mango que se ajuste a mi mano y luego el resto imitando un cuerno de unicornio (en espiral). Por ahora uso la que me regaló mi herma Deirdre (gracias de nuevo) con un cristal en la punta. Aunque creo que vale hasta una rama sin adornar ni pelar.

Las velas, a gusto del consumidor. Este Imbolc quiero crearme mis propias velas, ya contaré la experiencia...

Uso casi de todo, mi altar está siempre lleno a rebosar y lo uso todo. No lo necesito pero me gusta cómo me salen los rituales. Creo que la única herramienta indispensable es la fe del wiccano y nada más. El amor a los Dioses, lo demás es solo como un condimento en la comida, le da sabor pero, no cambia la esencia del alimento. Las herramientas adornan los rituales pero, son eso, decoración que no es necesario. ¿Acaso creéis que los Dioses son tan selectivos? En plan “Ah, no, si no usas las herramientas paso de ti...”. Creo que incluso mirar la Luna una noche es un ritual. El Libro de las Sombras sí es importante pero, hay un momento en el que conocemos nuestros rituales y no lo necesitamos (al menos, no tanto) y creo que puede estar en el ordenador e imprimir lo que haga falta en un ritual. El Pendrive es muy práctico (¡¡quiero uno!!) porque nadie sabe lo que llevas ahí y lo puedes transportar a cualquier sitio sin problema.

NO ES NECESARIO TENER TODAS LAS HERRAMIENTAS
LA MAGIA ESTÁ EN NOSOTROS,
NOSOTROS SOMOS LA HERRAMIENTA MÁGICA 

Ahora os pregunto:

¿Qué herramientas tenéis en casa?

Yo tengo casi de todo, athame, bolline, hoz, cuencos para la sal y las pastas, pentáculo, péndulo, incensario, velas y un largo etcétera que podría extenderme hasta la eternidad...

¿Cuáles soléis utilizar en casi todos los rituales?

Prácticamente las uso todas, por eso necesito un altar bastante amplio siempre.

• ¿Qué herramientas creéis que son totalmente indispensables para todo pagano/wiccano/brujo?

No creo que ninguna herramienta sea indispensable. Pues todo es reemplazable y más en esta senda donde se te dice que hagas lo que quieras mientras a nadie dañes. Por ello, se puede ritualizar sin ellas sin ningún problema. Como mucho el Libro de las Sombras para llevar el registro de nuestras vivencias y aprendizaje pero, tampoco es imprescindible.

¿Veis bien el utilizar un objeto cotidiano, y que usais a menudo, para fines magicos?

No lo veo un inconveniente, antiguamente no creo que la gente tuviese el lujo de poder permitirse tener utensilios solo para este uso y no creo que por ello practicasen menos su religión que aquellos que tienen herramientas que sólo usan para ese fin. Aún así, si se usa un utensilio cotidiano, se puede limpiar, purificar y consagrar antes de usarlo.

lunes, 18 de septiembre de 2006

Noches de espíritus




Se consideran en Austria "Rauhnächte" (noches de espíritus) la noche del 24 de diciembre, la noche del 31 de diciembre y la noche del 6 de enero. 

Es una creencia de la zona de los Alpes y me la narró una amiga mía de aquí que se llama Moon Black (la llamaremos así...). 

Cuenta la leyenda que, durante estas tres noches los "Wilde Gjoad" (cazadores salvajes) salen de caza. Son demonios, trasgos y todo lo maligno que pueda imaginarse. 

En estas noches es preferible no salir de casa pues no se sabe lo que puede ocurrir. Se dice que si el perro de la casa no aparece esa noche, debe cazar para los cazadores salvajes. A la mañana siguiente, llega famélico y exhausto. Los cazadores salvajes dejan una ofrenda o regalo a la familia a la que pertenece el perro, en agradecimiento al servicio prestado por el can. 

El abuelo de mi amiga, en sus épocas de novio con la abuela, decidó ir a casa de la novia en una de estas noches. Dice Moon Black, que le contó que cuando iba por el bosque, comenzó a escuchar unos sonidos, como cascos de caballos y que sintió seres rodeándoles. Como prueba del pánico de su abuelo, en una cruz de piedra en un claro de aquel bosque se encuentran las marcas que dejó su abuelo con las uñas al aferrarse a la cruz como protección.

Me gusta la leyenda/tradición aunque suena más a que lo crearon los padres o los curas o a saber para hacer que las gentes no saliesen ni en Nochebuena, ni en Nochevieja ni la noche de Reyes. Una manera para hacer que se respetasen esas noches tan especiales...