martes, 31 de octubre de 2006

Samhain


Silencio...

El Dios acaba de morir... Mas no lloréis...


Al igual que la Diosa le llora sabiendo que retornará en Yule, nuestras lágrimas son de esperanza y no de tristeza y de pérdida. Mirad cómo ella remueve el caldero, como sabia Anciana que debe regenerar las vidas que han entrado en él...

Se acaba el verano, nace otro año. FELIZ AÑO NUEVO. Ayunemos hasta la noche y si podemos, no fumemos, llevemos el cuerpo limpio al ritual. Celebremos este día con aquellos que tuvieron que dejarnos, hoy nos visitan. Hoy quieren comer a nuestra mesa. ¿Les vamos a negar un sitio en la mesa? Saquemos nuestra mejor cubertería, la mejor vajilla, la cristalería de la abuela...

Preparemos aquellos platos tan especiales para ellos y esperémoslos con velas con un lazo negro atado y puestas en las ventanas de la casa y en la puerta. Hace tanto que no vienen... quizá hallan olvidado el camino.

Cenemos a la luz de las velas. Dejemos que se sienten junto al fuego, al calor de la calefacción o en el sofá con nosotros mientras recordamos viejos tiempos a su lado... Todo lo que sobre será bien recibido por las almas errantes y por la gentecilla que hoy abre las puertas de su mundo para que les visitemos, si gustamos.

Comamos juntos en la distancia. ¿Qué tal una ensalada con maíz y rábanos cortados en rodajas? Si tenéis paciencia, podéis cortarles bocas terroríficas y ojos triangulares, simulando pequeñas calabacitas blancas... De segundo quizá ternera, aunque el ciervo está delicioso... Hagamos una crema de calabaza para esta cena tan especial. Y terminemos con unas manzanas o granadas y un puñado de nueces. Si os animáis, podéis hacer de postre un pastel de calabaza o una tarta de manzana. Nuestra mesa de la cena debe estar impecable, con velas negras y un precioso mantel negro o anaranjado. Que toda la casa huela a menta fresca, aunque sea en incienso o esencia y en el centro, un florero con blancos crisantemos.

No olvidemos a aquellos sin familia que los espere... Unas manzanas en la calle les darán el alimento necesario para esta noche y les harán ver que tienen el cariño de gente a la que ni conoce. Todos tenemos derecho a algo de ternura, incluso aquellos de los que desconocemos su rostro, su nombre...

Nuestros altares estarán hoy repletos de alimentos y ofrendas. Más velas que nunca, casi ni en Imbolc ponemos tantas... Hay que alumbrar a las almas perdidas para que hallen el camino de vuelta a casa...

Hagamos una hoguera, aunque sea en el caldero o en la cazuela y quememos todos nuestros miedos y las brasas del viejo año que se va. Esparzamos las cenizas en la tierra, que nuestros miedos sirvan de algo positivo y alimenten a la tierra. Hagamos aquellos rituales y hechizos que nunca encontramos el momento de realizar HOY ES EL DÍA.

¿Hemos herido a alguien? Pidamos perdón. Recordemos todo lo que hicimos este año, es tiempo de arrepentimiento y de pedir disculpas, hoy es día de purificación... Meditemos, hagamos los propósitos de este nuevo año.

Desempolvemos la bola de cristal, nuestro mazo de Tarot, nuestro set de runas... retomemos el camino de la adivinación y propongámonos este año estudiarla más que el año anterior.

¿No dicen que es noche de brujas? No les quitemos la razón. Vistámonos con el típico vestido negro de bruja (o túnica, para los hombres), con nuestro sombrero picudo y la escoba. Que no nos importe lo que digan.

Tenemos todo el día por delante antes de llegar la fantástica noche de Samhain, limpiemos la casa mejor que nunca para este acontecimiento tan especial, hoy deberíamos limpiar todo, hasta nuestras herramientas, incluso rededicarlas. Preparemos el jardín para que el invierno no sea tan duro con él y que en primavera resurja de nuevo.

Tomemos unas nueces y hagamos collares para colgarlos en las ventanas y regalarlos a la familia. Que sea la joya de la noche. Dicen que estos collares protegerán nuestra casa del fuego y del relámpago. Protejamos nuestro hogar. Con un hilo unir nueve nueces y colgar nuestra obra en un lugar de la casa que nos guste.

También podemos trenzar el cordón de bruja con el que expresamos nuestros deseos mediante tiras de tela de colores que midan lo mismo que nosotros. Cada color será el correspondiente a cada deseo pero, recordad, nunca más de tres colores diferentes y, si sólo se tiene un deseo, repetir el color tres veces. Trenzadlo. Pegad o cosed objetos que simbolicen esos deseos y colocadlo en el altar y pedid a los Dioses que lo bendigan. Una vez pasado el ritual, colgadlo en un lugar de la casa donde lo veáis a menudo. Al próximo Samhain, quemadlo en la hoguera.

Que no falte la calabaza decorada con su vela dentro, antiguamente los celtas ya utilizaban calaveras con velas para ahuyentar a los malos espíritus. Hagamos lo mismo con nuestras calabazas en puertas y ventanas.



Esta noche, nada malo va a pasar...

Feliz Samhain

lunes, 30 de octubre de 2006

¿Lo asumen?


En mi casa es mi padre el que acepta el tema con entusiasmo. Quizás porque siempre le gustó todo lo medieval, celta... es coleccionista de armas antiguas... Cuando me vine aquí a Austria a vivir y supo que había que pagarse obligatoriamente tributo a la Iglesia o te metían en juicios y se te impedía un enterramiento, casarte, bautizo de tus hijos... dijo que si había que pagar por una religión, era una secta y desde entonces, mira otras religiones. Aunque la Orden del Temple no sea precisamente una religión, le tiene fascinado. Mi madre en cambio, odia que se hable de esos temas. La semana pasada mi hijo tuvo varias pesadillas y mi madre aseguró que era normal, porque el niño forma parte en los rituales (porque él lo pide, quede dicho) y viendo la escoba en casa... Mi respuesta trató de suavizar el asunto con un "¿Qué pasa? ¿En tu casa no hay escobas?" Y ella respondió que sí pero no de ese tipo (tengo una tradicional, de las antiguas, con ramas de abedul). Me dijo que eso le tenía que traumatizar. Finalmente mi respuesta fue "Mamá yo creo que a un niño le traumatiza menos una escoba que ver a un señor con clavos en las manos y los pies y sangrando..." Ahí acabó la charla porque mi padre la hizo callar diciendo que me respetase... Aún así, mi madre me compró mi caldero. Le he hablado de los planes de Unión de Manos y wiccaning (presentación a los Dioses de niños) de mi hijo y quizá de mi segundo. Les he explicado lo que es. Mi padre parece encantado. Es más, con la excusa ha podido tener una camisa y unos pantalones medievales... Jajaja 

Mientras vivía en casa, no lo tuve fácil, tampoco luché mucho por ello pero, aquí todo es diferente. La primera vez que mis padres vinieron a vernos, mi madre vio mi altar y le preguntó a mi marido si me permitía esas "tonterías". Él respondió "No son tonterías, es nuestra religión". Yo le paso todo lo que escribo, la comunidad que dirijo y los artículos que escribo en un periódico pagano. Llevo la sección de Familia Pagana. Dice que le gusta pero, que a ella esas cosas le dan miedo... En fin...

jueves, 19 de octubre de 2006

¿Les estamos imponiendo algo?


Yo no le impongo nada a mi hijo, nunca le hablé de la Diosa. Vivíamos con mi suegra, una casa católica, donde ella pedía ir a misa cada domingo, incluso se llevó a mi hijo varios domingos y tuvo que irse de los gritos que debía dar pidiendo irse de allí (yo asistí a un bautizo con él y parecía Damien, el niño de la Profecía... ). En fin, que mi suegra le hablaba de sus creencias y él jamás preguntó nada sobre ello. En cambio, a los dos años me vio hacer un ritual de Luna Llena y se apuntó. No le dije nada. Me vio izar el cáliz para bendecirlo y él se arrodilló a mi lado e izó su biberón con Cola Cao. Brindamos y bebió conmigo. Luego bailó conmigo como si fuese lo más normal del mundo. Cuando abrí el círculo, le permití apagar las velas soplando (sí conozco la tradición de que no es recomendable soplarlas pero, es un niño y creo que a los Dioses les hace ilusión ver que desde tan pequeño quiere estar con ellos). Sólo le dije que antes había que decir adios. Se acostó muy tarde... En mi siguiente esbat, traté de que no me viese porque pensé que quizá no era bueno que practicase. Pero una amiga mía que estudia psicología en Barcelona me dijo que si salía de él no se lo estaba imponiendo yo por lo tanto, ¿para qué impedírselo? En ese esbat, cuando preparaba el altar; estaba sacando el mantel, él vino con las velas diciendo "Mamá, las velas, beber, bailar... YO TAMBIÉN" y otro día que se apuntó. En cambio, los Sabbats aún no le llamaban. Quizá porque yo los dedico al estudio y a la meditación y eos no es para un niño de tres años y medio... Por ello, comencé a crear los Sabbats para niños, para poder seguir celebrando con él esos días especiales, no por imponerle nada. 

Otra vez, discutí con mi suegra, vino a nuestra casa y quiso imponerse sobre nuestras normas y tratar de poner al niño en nuestra contra. Subí llorando a mi habitación donde tengo un altarcillo con dos velas (una dorada y otra plateada). Las encendí, prendí incienso y recé para lograr la calma y no permitir que me afectase. Subió mi hijo y me preguntó qué hacía. Le dije: "Hablo con la Diosa porque la abuela me hizo pupa y ella puede curarme". Él se puso ante el altar, me tomó la mano y me dijo que él también quería hablar con la Diosa... 

Cuando bajamos, vio el fuego en la chimenea y me preguntó si podía hablar allí con la Diosa (por eso de las llamas, como en las velas también hay...) y le dije que la Diosa está en todo. Un día le dije que el Sol era nuestro Dios y dijo "Sí, pero la Diosa también está en el Sol, ¿no?". Como le dije que estaba en todo... Y ciertamente, tiene razón, una parte de la Diosa está allí también... 

Por las noches cuando le doy un beso, lanza un beso al techo y dice "Buenas noches, Diosa, te quiero" o si me pide hablar con ella, me dice que necesita una vela o no funciona (le he dicho que funciona de todos modos pero, le permito esa vela...) y le digo que puede decirle lo que quiera... un día empezó con la cosa de "quiero una hermana" porque hace unos meses le preguntamos si querría que hubiese un bebé en casa y dijo que sí, que quería una HERMANA (encima con exigencias...). Por lo tanto, no es imponer nada, es ayudarle y responder sus preguntas cuando descubre algo. 

Aún así, a mí me instruyeron en el catolicismo y terminé pagana. Lo que tus padres te enseñan no es lo que terminas aplicando a tu vida. Además, cuando vaya al colegio dará religión, no le voy a quitar de las clases, quiero que conozca más creencias y cuando crezca, que elija lo que le guste más. 

Pero, si en casa no se le habla de las tradiciones familiares, es como avergonzarse de ello. Nuestros padres nunca se plantearon no enseñarnos el catolicismo por miedo a imponernos algo, lo hicieron como algo natural. Lo mismo que le enseñas que se cruza en verde, que no se miente... que en casa los miércoles se come pasta... se le enseña que en casa mamá, papá o ambos tienen una Diosa que puede ser la suya si él lo quiere.

miércoles, 18 de octubre de 2006

La señora de mi sueño


Cuando vivía con mi suegra, vi una señora. La vi en mi habitación, siempre que abría los ojos al despertar de golpe entre sueño y sueño, veía su melena oscura y su vestido negro desaparecer por la puerta entreabierta y llevarse mi Libro de las Sombras. Hace poco, la misma señora estaba en miniatura sentada en uno de mis armarios de la habitación, como esperándome... No sé... antes, cuando me "robaba" el Libro de las Sombras, mis amigos me decían que podía ser miedo a que me robasen/se desvelasen mis secretos. Pero ahora vivo en mi casa, con mi marido y mi hijo y el miedo a mi suegra y a que se lleve mis cosas ha desaparecido... Entonces, no sé por qué apareció... Lo "gracioso" es que antes de que aparezca, suelo estar tan débil que me tengo que acostar. Es como si solo apareciese cuanto estoy en estado febril lo que me lleva a pensar... ¿lo provoca ella? ¿Para qué? ¿Quiere algo de mí?... Me compré una tabla de Ouija porque Lágrimas Negras me dijo que quizá alguien "me estaba llamando" pues, aparte de la señora, sentía ráfagas de aire frío que los demás no sentían. Un día "jugué" con ellas en plan "ahora qiero sentilo en la mejilla" y pasaba... Ya no estoy asustada como entonces pero, siento curiosidad por saber qué es...

martes, 17 de octubre de 2006

Reencarnación


Es un proceso cíclico de vida, muerte y renacimiento. Al morir la persona, el alma regresa a un cuerpo físico por motivos determinados. El alma trata de alcanzar la perfección enmendando errores, aprendiendo nuevas lecciones o acabando lo que no pudo en vidas anteriores. En el Summerland el alma medita sobre lo que hizo y le faltó por hacer y elige quién será en la próxima reencarnación. Permanece en el Summerland hasta que está preparada para retornar al plano físico. Una vez alcanzada la perfección, el alma puede decidir quedarse en el Summerland o reencarnarse otra vez. Aunque la sangre nos una en el plano material con la familia, no sucede lo mismo con el alma. Por ello, a veces, al ver a alguien por primera vez nos parece familiar. 

La reencarnación explica fobias sin motivos o por qué un lugar desconocido nos resulta familiar, como si lo hubiésemos visto antes. 

No recordamos las vidas pasadas para recorrer el camino sin conocer la meta. Por eso, en cada reencarnación aprendemos una nueva lección. 

Personalmente creo en la reencarnación desde el 6 de enero de 1990, al fallecer mi abuelo paterno. Yo le pregunté a una prima porqué el abuelo había muerto (yo tenía siete años, casi ocho). Su respuesta fue: “En el mismo momento en el que el abuelo murió, en algún lugar del mundo nació un chinito, un negrito... y ese bebé es el abuelo que tiene que hacer feliz a otra familia”. 

Desde ese día, creo firmemente en la reencarnación. Creo que nacemos con una misión y que, al cumplirla, nos encomiendan otra. No pienso que los Dioses me “robaron” a un ser querido, sólo lo tomaron prestado y, cuando ambos acabemos nuestras misiones, nos encontraremos en el Summerland.

Los Guías


Un guía es un ser que aparece para guiarnos en el camino espiritual. Puede ser una persona física, el espíritu de un difunto, un animal con el que nos identifiquemos o que nos fascine, un hada, un árbol, el espíritu de los elementales, un personaje mitológico, un símbolo o una mezcla de varios de ellos. 

En ocasiones aparecen para ayudar cuando hay problemas, para hacernos compañía o para enseñarnos una lección. Una vez acabada la lección, puede que el guía parta y quizá aparezcan varios otros posteriormente porque el conocimiento de uno solo no complete nuestro aprendizaje. 

El guía aparece en el momento preciso, no hay que agobiarse buscándolo. Mi primer guía creo que fue una prima mía que, al morir nuestro abuelo, me habló de la reencarnación (v. lo que acabo de escribir sobre la Reencarnación)

Summerland/Tierra Estival


Es el otro mundo, el Más Allá; una especie de paraíso al que va nuestra alma cuando termina nuestra vida física. Allí el alma medita sobre lo hecho y lo inacabado y elige en qué reencarnarse. Podemos permanecer allí eternamente una vez nuestra alma llegue a la perfección.

A parte de todo esto, yo creo que es el lugar en el que me encontraré de nuevo con mis seres queridos cuando llegue el momento. De todos modos, estas son cosas en las que yo y otros paganos creemos, pero no son creencias obligatorias. Yo me creo las mías propias y cualquiera puede hacerlo porque el paganismo no es una religión “de libro” sino que es una religión de experiencia personal.

domingo, 8 de octubre de 2006

Esbat de Octubre

Empecé a las nueve más o menos. Hacía frío pero, el ver la Luna salir me impulsó a querer ritualizar en el jardín. Fue un ritual corto (una hora) porque casi no sentía a penas las manos... Comí uvas y ofrendé el resto junto con una manzana. Lo que no bebí del hidromiel lo utilicé para bendecir mi jardín para que la próxima primavera sea hermoso y luzca bellas flores... Recé a los Dioses para que mi familia y amigos siguiesen haciéndome tan feliz como hasta ahora. Di gracias por los amigos tan maravillosos que tengo y por la familia tan hermosa que he formado...


Mi esposo se encargó de hacer un par de fotos pero sólo cuando le llamaba con un silbidito porque estaba muerto de frío y dijo que ritualizaba y hacía fotos allí fuera Rita la Pollera... En fin.. que por ahora no siente a la Diosa tanto como yo, que su luz lunar me da el calor necesario para enfrentarme a 0º C en una túnica de lino...

Ahora moqueo un poco pero, ha merecido la pena. No diré que ha sido uno de mis mejores rituales pero, pienso prepararme para acostumbrarme a ritualizar en el jardín sin mirar si alguien me observa o no...

Os iré comentando... Ya empiezo a prepararme para Samhain, que será también en el jardín y, si es necesario, le hago a mi marido una túnica de piel de borrego con calefacción incorporada. 
Este Esbat para mí ha sido como ritualizar por primera por eso de los nervios de estar al aire libre...